La norma UNE-EN 1504-3 clasifica los morteros de reparación de hormigón en cuatro clases — R1, R2, R3 y R4 — según su resistencia a compresión y su capacidad estructural. Elegir la clase adecuada no es opcional: usar un R1 donde se requiere R4 compromete la integridad de la reparación; usar un R4 donde basta un R2 incrementa el coste sin aportar valor.
Diferencias entre clases R1, R2, R3 y R4
Las clases se definen por la resistencia a compresión a 28 días y se dividen en dos grupos: no estructurales (R1, R2) y estructurales (R3, R4).
- R1 — ≥ 10 N/mm². Reparaciones cosméticas y no estructurales en interiores. Bajo coste, fácil aplicación.
- R2 — ≥ 15 N/mm². Reparaciones no estructurales con mayor exigencia: revestimientos exteriores, regularización de superficies.
- R3 — ≥ 25 N/mm². Primer nivel estructural. Reparaciones de elementos sometidos a cargas pero no críticos: bordes de pilares, recrecidos, anclajes ligeros.
- R4 — ≥ 45 N/mm². Estructural alto. Recuperación de pilares, vigas, forjados o cualquier elemento crítico para la seguridad estructural.
Cómo decidir en obra
El criterio principal es el papel estructural del elemento reparado. Si el elemento transmite cargas significativas o forma parte del esqueleto resistente, R3 o R4. Si la reparación es estética o de protección frente a agresiones (carbonatación, cloruros), R1 o R2 suelen bastar.
El segundo criterio es la profundidad y volumen de la reparación. Espesores menores de 1 cm encajan bien con R1/R2 fluidos. Reposición de masa estructural por encima de 3 cm exige R3/R4 con áridos graduados que controlen la retracción.
Errores comunes
El más frecuente: aplicar R3/R4 en capas de menos de 1 cm, donde la retracción genera microfisuración. Para esos espesores hay morteros R3 específicos de capa fina; consulta la ficha técnica antes de pedir.
El segundo: no preparar bien el soporte. Saneado mecánico hasta hormigón sano, eliminación de óxido en armaduras (chorro abrasivo o cepillo metálico), aplicación de puente de unión epoxi o cementoso según la normativa de cada producto.
Compatibilidad y normativa
Además de la clase R, comprueba el marcado CE del producto y el ensayo de compatibilidad con el hormigón existente (módulo de elasticidad, coeficiente de dilatación térmica). Una reparación demasiado rígida sobre un soporte flexible se desprende a medio plazo.