Un desencofrante mal elegido se nota: manchas oscuras en el paramento visto, coqueras superficiales, dificultad para limpiar el molde y, a la larga, deterioro acelerado del encofrado. La diferencia entre desencofrantes de obra y de prefabricado no es marketing — responde a químicas y a exigencias de acabado distintas.
Las cuatro familias químicas
Aceite mineral puro. Bajo coste, fácil aplicación, pero deja película grasa y mancha el hormigón visto. Apto para encofrado oculto en obra civil.
Emulsión de aceite en agua. Diluido en agua, baja inflamabilidad, buen comportamiento ambiental. Acabado correcto en obra in situ. Necesita reaplicación frecuente.
Ester sintético. Reacciona ligeramente con la pasta de cemento creando una capa de jabón cálcico que facilita el desencofrado sin manchar. Acabado liso, ideal para hormigón visto.
Químico reactivo. Reacción controlada con el cemento que repele el agua y deja un acabado uniforme. Categoría preferida en prefabricado de alta exigencia.
Obra in situ vs prefabricado
El desencofrante de obra trabaja con encofrados sucesivos, muchos ciclos, exposición a inclemencias y limpieza variable. Prima la facilidad de aplicación y la tolerancia a sobre-dosificación.
El desencofrante de prefabricado trabaja con moldes de alta repetibilidad y exigencias de acabado superficiales muy estrictas (caras vistas, texturas decorativas). Prima la pulcritud del acabado, la ausencia de mancha y la protección a largo plazo del molde metálico o de poliuretano.
La gama Quimicasur
Desmolnet — desencofrante de hormigones diluible en agua. Pensado para obra in situ: encofrados de madera, metálicos y mixtos. Buena protección del molde y limpieza sencilla.
Desmolnet E — desencofrante puro (materia activa 100%) para encofrados metálicos donde se busca un acabado fino sin diluciones intermedias.
Desmolnet M — específico para moldes decorativos y prefabricado. Líquido opaco blanco, insoluble en agua, diseñado para conservar la textura y los relieves del molde sin manchar el hormigón.
Aplicación y dosificación
Pulverización fina y uniforme, evitando charcos. El exceso provoca coqueras (burbujas de aire atrapadas en la cara vista). Tiempo de espera entre aplicación y hormigonado: 30 min a 2 h según producto.
En verano, reduce ligeramente la dosis: el aceite evapora más rápido y la película se vuelve más fina. En invierno con encofrado frío, aumenta dosis para asegurar continuidad de la película.
Cuidado del encofrado
Un buen desencofrante alarga la vida útil del molde. Pero no sustituye a una limpieza periódica: restos de pasta acumulados generan defectos sobre cualquier hormigón visto. Cada 5-10 ciclos, limpieza mecánica suave y reaplicación generosa.